QUE ES EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA

¿QUE SINTOMAS PRESENTA?

El síntoma principal es la fatiga física y mental que no se alivia con el descanso y produce, entre otros síntomas, febrícula, dolores articulares y musculares, cefalea, sudoración nocturna, alteraciones del sueño, faringitis, adenopatías dolorosas, nauseas, diarrea, dolor abdominal y malestar que persiste más de veinticuatro horas después de un esfuerzo.

¿EXISTE ASOCIACIÓN CON OTRAS ENFERMEDADES?

Puede estar asociada a otras enfermedades como fibromialgía, ya que un alto porcentaje cumplen criterios de ésta enfermedad, un 30% presentan alteraciones del ritmo del sueño, y en algunos casos ansiedad y alteraciones psicológicas.

¿COMO ES LA EVOLUCION?

Principalmente en forma de brotes de intensidad variable, aunque suelen ser regulares e incluso con ritmo estacional, siendo raro que las fases entre los brotes sean completamente asintomáticas.

¿COMO SE DIAGNOSTICA?

El diagnostico es clínico, no existe ninguna prueba específica. Se utilizan los criterios de Fukuda, basados en la presencia de fatiga crónica invalidante de más de 6 meses, con exclusión de otras enfermedades y la presencia de ciertos síntomas reumatológicos y neuropsicológicos.

¿EXISTE TRATAMIENTO?

No existe en la actualidad ningún tratamiento curativo, pero si para mejorar la sintomatología, la capacidad funcional y la calidad de vida. Los principales tratamientos son el ejercicio físico, la terapia cognitivo-conductual y algún fármaco como los antidepresivos.

¿CUAL ES EL PRONÓSTICO?

Hasta ahora no hay cura para el SFC y su curso varía mucho. Algunos pacientes, probablemente solo un pequeño porcentaje, son capaces de retomar su vida pre-enfermedad con solo residuos menores de la enfermedad, como vulnerabilidad a altos niveles de estrés o menor vigor físico. Otro grupo más grande consigue una mejoría notable, pero menor que la plena recuperación. El grado de mejoría en este segundo grupo varía ampliamente. El total de estos dos grupos es más o menos la mitad de todos los pacientes.

Desafortunadamente, otros siguen bastante enfermos y algunos empeoran con el tiempo. El curso del SFC también varía, algunas personas con SFC hacen un progreso relativamente regular, algunas van entre periodos de mejoría y tiempo de síntomas intensos, mientras que otros tienen un nivel de síntomas relativamente estable, ni mejoran, ni empeoran.

¿PUEDO HACER ALGO PARA MEJORAR?

Es necesario implicarse en el manejo de la enfermedad, conociendo tanto la enfermedad como los recursos disponibles, reconocer los límites físicos, realizar ejercicio físico adecuado, aprender a relajarse, controlar el estrés y mantener una buena alimentación e higiene del sueño.

Estas estrategias no tienen como intención curar el SFC, pero pueden ayudar a reducir el dolor y el malestar, traer mayor estabilidad y disminuir el sufrimiento.

Es recomendable ponerse en contacto con alguna asociación cercana de ésta patología, ahí encontrará más información de su enfermedad. Además, le ayudarán a manejar su enfermedad y a sentirse útil contribuyendo en el esfuerzo para que se reconozca y normalice “EL SINDROME DE FATIGA CRONICA”.